¿Quién va a dominar la NBA?

Descubre al jugador que será la estrella de la liga

Estamos en una época especial en la NBA. Una época fantástica. Los aficionados nos frotamos las manos ante lo que viene. Hablamos de la cantidad de jugadores jóvenes que intentan el asalto a mejor jugador de la liga desde posiciones interiores.

Hacía años que no se juntaban como candidatos un ramillete de jugadores como los que ahora llaman a la puerta de mejor jugador interior de la NBA. Anthony Davis, Karl Anthony Towns, Joel Enbiid, Kristaps Porzingis y Nikola Jokic aporrean la puerta del futuro en la liga, y es sencillo verles dominando la misma en los próximos diez años. Pero, ¿quén de ellos será de verdad el mejor jugador de la liga?

Aún con la gran tendencia del baloncesto para ser un juego cada vez más alejado del juego al poste, la aparición de los cuatro fenómenos de los que vamos a hablar ha hecho que sus equipos creen todo un entorno perfecto para que ellos puedan maximizar sus virtudes. En contra un tanto de la tendencia para para favorecer la rapidez de ejecución y la versatilidad, el tiro exterior y, sobre todo, los espacios, sus equipos han optado por una opción más “clásica” a la hora de plantear sus esquemas de ataque y defensa con el objeto de favorecer las características de sus estrellas que, de todas formas, lo son y lo serán por las capacidades versátiles de su juego.

Desde luego, a día de hoy parece claro que Anthony Davis, es PF de los New Orleans Pelicans, se lleva por diferencia el premio de mejor jugador entre estos cuatro nombrados. AD tiene posiblemente las mejores estadísticas de la liga, tras Russell Westbrook. Davis “viaja” con 29.7-12.1-2.4-2.2, y un PER de 19.1. En su cuarta temporada en la liga, y a poco más de un mes de alcanzar los 24 años, Davis es un jugador con cuerpo de C y tiro de SF, con una capacidad de intimidación comparable a los mejores jugadores en este apartado de todos los tiempos, gracias a su altura, envergadura, y salto vertical. Sin embargo, los New Orleans Hornets no logran encontrar ni la posición, ni el rol adecuado para AD dentro del mejor qinteto posible que puedan poner sobre la cancha. El jugador, posiblemente mal aconsejado por su entorno, prefiere jugar de PF, y aduce razones de enfrentarse a jugadores que no le superan en físico. Desde su llegada a NOLA, a parte de otros jugadores de menor importancia, los Pelicans ya han probado de compañeros de zona con Perkins, Asik y Ajinca, aunque últimamente ha habido intentos con PFs como Terrence Jones y Motiejunas, con Davis jugando de C.

Las posibilidades de AD parecen infinitas. Hace muchos años que no hay un jugador con  esa combinación de físico y técnica. Davis es un jugador de 6-11 (2.11) y 115 kg. y prácticamente todas las armas para ser efectivo como un jugador del siglo XXI. Si bien no tiene un juego al poste real, sí tiene un juego al poste medio y de tiro de media y larga distancia que son una amenaza suficiente como para obligar a las defensas a no dejarle espacios. Con un 50% en tiros de 2, y un 30% en tiros de 3, además de la importante capacidad de generarse sus propios tiros (tras bote de cara, tras bote a la media vuelta, tras bote dejándose caer hacia un lado en escorzo, semigancho). Davis ha conseguido ya, en sus pocos años en la liga, ser nombrado para el mejor quinteto, para el segundo mejor quinteto defensivo, ser el máximo taponador y, principalmente gracias a él, que los Pelicans entraran, haca ya dos años, en los PO de la NBA por primera vez desde el cambio de nombre de Hornets por Pelicans y la salida de Chris Paul rumbo a los Clippers.

Ahora está en la capacidad de los Pelicans de rodearlo de unos compañeros que desarrollen al máximo sus capacidades, maximizando al mismo tiempo las de esos compañeros, el que veamos un día a AD levantando el trofeo de MVP (lo cual es seguro que logrará en un futuro no demasiado lejano) y, lo que sería más importante, levantando al menos un título de campeón de la NBA.

Davis, en su quinta temporada en la NBA, no ha disputado nunca más de 68 partidos, y esta temporada ya no ha jugado 5 de los 53 jugados por los Pelicans. No puede decirse que sea un jugador propenso a las lesiones, pero sí acaba sin jugar una cantidad de partidos relativamente importante. De momento, eso no tiene importancia para su equipo, pero es algo en lo que la franquicia y él deberán incidir en un futuro si se quiere optar a entrar en play offs y, más tarde, a ser un equipo con aspiraciones a pasar muchas rondas.

Y, si bien hace poco más de un año Davis parecía el único jugador posible a ser considerado el mejor jugador grande de la NBA en un futuro, la aparición de otros jugadores venidos de los últimos drafts hacen que, a día de hoy, eso no esté en absoluto claro. Davis puede considerarse una seria realidad ahora mismo, y por méritos es un candidato a la elección de mejor jugador del año en la liga (MVP). Pero la aparición de dos serias realidades y una sorpresa hacen que su trono futuro se vea amenazado y, sobre todo, que se abra una época llena de atractivo.

En su misma conferencia, y con el mismo récord actualmente que los Pelicans, los Minnesota Timberwolves ofrecen un juego atractivo gracias a una plantilla con varios jóvenes que reclaman el futuro. A mitad de su segunda temporada en la liga, Karl Anthony Town, conocido como KAT, vuelve a dar esperanzas a los aficionados de la capital más fría de USA como aspirantes a gestas importantes en los PO y, por primera vz desde la marcha de Kevin Garnett como jugador principal hace ya unos años, los Wolves parecen en la senda correcta para ir subiendo escalones que les lleven a ser el mejor equipo del Oeste. Towns tiene unas estadísticas más propias de un jugador con más años en la liga que un jugador que apenas ha disputado 140 partidos, pero que ya fue nombrado rookie del año (como AD) en 2016.

Aunque Wolves y Pelicans se encuentran en la misma situación clasificatoria, puede estimarse que los Wolves cuentan con varios pasos de ventaja en relación con los de N’Oleans… la plantilla de los Wolves tiene más talento joven, con Wiggins (que puede por sí mismo reclamar el nombramiento de jugador exterior con más futuro de la liga), Lavine, Dunn (rookie) y RR. Además, los Wolves parecen haber sabido encontrar ants un rol adecuado para Towns que los Pelicans con Davis. Towns juega de inicio en los Wolves acompañado del nigeriano Dieng, que no termina de ser un verdadero C, pero tampoco es un PF. Podríamos decir que es un jugador algo similar a Towns en el físico, pero de una calidad mucho menor, aunque no es alguien que le provoque una disminución de espacios, ya que tiene la capacidad de ser efectivo fuera de la zona, dejando la misma para Towns cuando es defendido por el PF rival, habitualmente, más pequeño que el sophomore (aunque este término suele reservarse únicamente para launiversidad) de los Wolves.

Towns es capaz de anotar, al igual que Davis, desde múltiples posiciones (50% de 2, y casi un 35% de 3, con una cantidad apreciable por partido), es efectivo reboteando y, aunque no se maneja en las cifras de tapones de Davis, es interesante su presencia intimidatoria. Towns no sólo juega de PF en los Wolves, sino que durante muchos minutos lo hace igualmente de C, acompañado del serbio Bjelica, formando una versátil pareja que ofrece tiro desde todos los lugares de la cancha, pese a ocupar las dos posicionesteóricamente más interiores.

La evolución del juego, y la evolución de las características de Towns, provocarán que, en el futuro, su posición definitva en la cancha sea la de 5 nato, igual que la de Davis, cuya evolución física ya le permite sin problemas emparejarse con cualquier jugador interior de la competición, mientras que Towns aún debe formarse algo más físicamente para no sufrir contra jugadores como Howard, Jordan, Whiteside, Cousins…

Lo curioso es que ambos jugadores acudieron a la misma universidad, Kentucky, y ambos se respetan mutuamente, posiblemente porque comparten amigos y, además, entrenos fuera de la temporada. Como podemos ver al final de este vídeo de un enfrentamiento de enero de 2016, año rookie de Towns, ambos tienen un gran respeto por el otro. Lo cual restará, indefectiblemente, bastante a su posible rivalidad deportiva en futuros enfrentamientos.

Cuando estos jugadores jueguen principalmente de centers, ser verán las caras entonces en confrontación directa con Joel Embiid, de los Sixers. Embiid, elegido en el draft de 2014, realmente está en su año rookie, tras dos años de lesiones que ni siquiera le dejaron debutar cuando le tocaba, y muestra unos números de jugador importante, pese a disputar sólo 25 minutos por noche por consejo de los médicos de los Sixers. Embiid, originario de Camerún, tampoco juega los segundos partidos que los Sixers tienen en días consecutivos, ya que la franquicia no quiere arriesar lo más mínimo con el jugador después del calvario sufrido por él mismo para lograr jugar a este nivel. En ese tiempo sin jugar, Embiid ha desarrollado mucho su juego de cara al aro, logrando perfeccionar su lanzamiento exterior hasta el punto de ser un buen lanzador de tres puntos, con un acierto cercano al 37%, aunque, curiosamente, su porcentaje de dos no pasa del 46%. Embiid, con unos sólidos 115 atléticos kilos, tiene un físico perfecto para jugar en la liga, siendo superior en este aspecto a Towns, aunque no llega al nivel de dominancia que puede imponer Davis.

Embiid tiene como compañía en el quinteto de los Sixers a Ilyasova, lo cual permite que el rookie pueda situarse en diferentes zonas del campo para maximizar sus capacidades. Igualmente, la presencia del croata Saric en el puesto de PF desde el banquillo permite que Embiid siga disfrutando de espacios, aunque también ha llegado a compartir cancha con Nerlens Noel, que puede ser considerado un PF/C (tiene cuerpo de 4, pero juego de 5), e incluso con Jahill Okafor, el otro C puro de la plantilla, y que sustituye a Embiid cuando está en el banquillo, o en los días que descansa, y a quien los Sixers intentan traspasar una vez han comprobado la durabilidad de Embiid.

Embiid, también apodado The Process por invención propia, y en referencia a su evolución como jugador, y de su propia franquicia, es un genio de las redes sociales, haciendo un uso habitual de Twitter, en la que ha llegado a tener una interesante “pique” con la ex-actriz porno Mia Khalifa.

Embiid tiene en su misma división a un jugador que está haciendo una gran segunda temporada, lo cual no deja de ser una agradable confirmación de la primera, al mismo tiempo que una curiosa sorpresa, porque no demasiados aficionados esperaban el nivel mostrado por el letón. Porzingis fue elegido por los Knicks en la cuarta posición del draft de 2015, dentro ya de una tradicional controversia que se crea con los aficinados de los Knickerbockers que se acercana  ver la ceremonia a la cercana New Jersey, y que son soprendidos en los últimos años con elecciones que no son de su agrado, aunque en numerosos casos el jugador elegido en cuestión les acaba cerrando la boca con su rendimiento. Porzingis realizó una gran temporada rookie, con 14 puntos y 7 rebotes, e hizo olvidar aquellas comparaciones de algunos que creían ver un nuevo Bargani en el ex-jugador del Sevilla CB.

Porzingis, que al igual que Towns y Davis, alterna las posiciones de PF y de C, aunque juega mucho más de lo primero, que de lo segundo. Kristaps tiene en el tiro exterior, y en el de media distancia, sus grandes armas. Desde sus 2.22 m., su ventaja en altura la utiliza para tirar con comodidad por encima de cualquiera y su gran entendimiento del juego le hacen un jugador muy válido en todos los esquemas, dada su gran disponibilidad al juego en equipo. Porzingis, que comenzó por físico jugando en posiciones exteriores, no sufre demasiado en los cambios defensivos, y tiene una gran habilidad para aguantar las defensas a jugadores más pequeños. De hecho, a menudo debe demostralo, dada la presencia de jugadores poco sacrificados en defensa en la línea exterior de los Knicks (Rose, Jennings). No tiene un juego al poste al uso, pero su enorme cuerpo, sus largos brazos y su uso del tablero o del tiro directo le hacen conseguir canastas desde posiciones relativamente sencillas en el poste medio.

Desde luego, lo más interesante de Porzingis es su evolución, siempre teniendo en cuenta que tiene 21 años (auí está igualado con Towns) y que realmente ocupa una posición en el campo que sólo ha desarrollado durante los últimos tres años, ya que insistimos en que, en categorías inferiores, su delgadez le hacía jugar de alero o incluso de escolta.

Es bastante probable que, como en el caso de KAT y de AD, Porzingis acabe jugando de 5 a tiempo completo cuando su carrera avance un poco más, ya que las opciones que ofrece un jugador de 2.22 que es capaz de tirar de 3 como cualquier exterior, y con ese entendimiento del juego, son infinitas. En contra de Porzingis juegan, de momento, las condiciones que se ha encotrado en su equipo. La presencia de dos veteranos como Anthony y Rose no supone una menor disponibilidad que las de otros jugadores aquí analizados. Tanto el letón, como Towns y Davis lanzan alrededor de 20 tiros por partido cada uno, aunque la cantidad de tiros interiores de Porzingis es menor, su porcentaje de aciertos de dos es menor y, además, debido a esto, consigue menos tiros libres que ambos (menos de la mitad que AD). Puede que la presencia de dos jugadores con tanto peso en el juego de ataque como los veteranos Anthony y Rose influya en tanto en la calidad de los tiros que Porzingis lanza. Habrá que ver en un futuro, cuando Porzingis pase a ser, probablemente, la principal baza ofensiva de los Knicks, qué cambio se produce ala hora de conseguir mejores porcentajes y de lanzar una mayor cantidad de tiros libres. El hecho de ser tan grande y europeo puede ser un factor a tener en cuenta a la hora de conseguir señalizaciones de los árbitros.

El último jugador en entrar en esta categoría de los cinco hombres altos con más futuro de la NBA es Nikola Jokic. Jokic es también el último llegado al grupo y, aunque parezce fuera de lugar meterlo en tan selecta compañía, la evolución que ha tenido en los últimos meses, las posibilidades de evolución física y lo tarde que comenzó a jugar a baloncesto y a jugar de pívot hacen que se puede esperar que su nivel aumente aún mucho.

Jokic es el más bajo de los cinco, con apenas 2.08 m., una altura justita para jugar de C, aunque su envergadura le posibilita enfrentarse a jugadores más altos. Los Nuggets acertadamente lo sacan a la pista de inicio con Faried como compañía interior, con lo que la garra, rebote y defensa de uno se complementan con la técnica y finura del otro. Más avanzado el partido, las combinaciones que el entrenador de los Pepitas de Oro pone sobre la cancha son variadas, pasando de quintetos pequeños a quintetos grandes, y con Jokic acompañado de aleros puros (Gallinari, Chandler) o incluso de otro teórico center como Nurkic, que en este caso hace el de trabajo sucio de Faried, o de un PF/C como Arthur.

Pero lo que que más llama la atención de este jugador, y es lo que le puede llevar a ser de verdad alguien de primer nivel en la liga, es su capacidad para crear canastas desde el pase. Y decimos crear, porque el serbio hace surgir canastas de la nada con los pases a sus compañeros que, ante una primera fase de desconocimiento, poco a poco se han acostumbrado a recibir los súperpases de este superclase  y saben que moverse sin balón o correr al contraataque puede ser recompensado con una canasta sencilla gracias a un gran pase de su compañero. Lo interesante en este aspecto del juego de Jokic es que nunca antes en su carrera había mostrado esta habilidad tremenda para las asistencias. Y, además, no hablamos de asistencias de cualquier tipo, sino que en muchas ocasiones son pases de verdadero mérito por su dificultad. Y más para un jugador grande.

En la medida en que Jokic aumente sus capacidades físicas podrá convertirse verdaderamente en una estrella de la liga, aunque su 15 puntos y 8.5 rebotes por partido son números bastante importantes con 21 años y con ese cuerpo tan poco trabajado. Jokic  da miedo por lo que puede llegar a lograr si su progresión en el juego se junta con una progresión física que le lleve al menos  estar en condiciones dignas para afrontar las circunstancias de un front court de la NBA, cosa que, ahora mismo, no tiene.

Y es aquí donde está lo interesante de todo esto: ver qué nos deparará el futuro, ir viendo qué jugador nos hace disfrutar más, qué jugador consigue llevar a su equipo más alto, qué jugador ofrece más espectáculo o quién es el hombre que consigue mejores estadísticas. Tenemos la suerte de poder vivir la carrera de cinco hombres altos, todos con un grado de versatilidad poco habitual, casi incluso diríamos que pocas veces visto antes. Y deseamos poder disfrutar de esos enfrentamientos directos entre ellos, que es cuando uno puede de verdad comparar las capacidades  de cada uno.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s